Tres preguntas: ¿Tu colchón financiero existe? ¿Lo tienes separado? ¿Sabes cuánto puedes perder antes de romperte?
Me niego a embellecer la dificultad. Construir estabilidad exige renuncias y revisiones incómodas. Pero la tranquilidad que compras a cambio no tiene sustituto.
Separar siempre
Para mí, separar el fondo de emergencia es la única regla que no tolera excepciones. Un error aquí y todo el plan se desmorona.